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lunes, 14 de febrero de 2011

Día de los enamorados

No hay dos sin tres ni cinco sin séis...
Otra vez este maldito bebé alado ha alterado mi conciencia en un estado de pinkreality que sugiere a mis hormonas y a mi química que generen serotoninisoma en un alarde por dibujar en mi rostro una gran sonrisa de gilipollas.

No ha ocurrido hoy, ni antes de ayer. Hoy es lunes y, la verdad, es que tengo sensación de lunes... eso sí, edulcorada con algún detalle posh con el que sentirme integrada en este mundo de celebraciones "tradicionales".

Yo quiero hablar de ese pequeñajo que va con el culo al aire endosando nuestro corazón con quien le parece. Porque mientras dura lo que dura, si es que dura... todo es una ensoñación trepidante que cura las imprecisiones de nuestra realidad, pero, ¡ay, con la caída!... es como entrar en un sótano después de haber estado mirando directamente al sol. Todo negro, oscuro, estrecho, inabarcable.
Sí, este escupeflechas indiscrimado consiguió hacer diana. Y no hay escudos que valgan, ni armaduras, ni estrategias de anguila esquivadora. Hace diana y activa el estado "Love is in the air" (con melodía y todo): la mirada lánguida, un estado disperso y atolondrado (¡lo que le faltaba a mi dispersión natural!), lenguaje acaramelado, unos pequeños anzuelitos invisibles e indoloros que elevan las mejillas en una sonrisa ausente, embriagada, empacho de suspiros, una renovada fe en que ¡todo es posible! Una generosidad que, dependiendo de la situación de cada uno, puede convertir nuestras cuentas en un crédito precario que sufrir más adelante (y si va ligado a la ruptura la herida no para ni con prozac)...
Una felicidad efímera, idealizada, cuasirenancentista... soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma, soma...

INCONSCIENTE AL HABLA: pido disculpas a los lectores, se ha activadoel estado "love is in the air" y nuestra escritora se ha sumido en un profundo sueño de felicidad. Estén atentos, ustedes, pueden ser los siguientes. Si le ven acercarse, no lo duden: ¡disparen a matar!

2 comentarios:

  1. Es precioso. Hay alguien por ahí fuera muy muy muy afortunado. Enhorabuena.

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  2. Gracias, Luis.
    Merece la pena escribir con lectores como tú.

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